viajando con un bebé

viajando con un bebé

Aquí estoy, acostada en la cama con la pequeña Sebi durmiendo a mi lado y aprovecho para escribirte un poco.

Las últimas dos semanas han sido solo otro mundo. Un viaje muy especial dentro y fuera de nosotros como pareja y como personas.. La vida nos ha puesto a prueba dibujándonos el papel «Inesperado» y así nos encontramos en una cama de hospital con hipertensión arterial que no queríamos ir y cambiar el tamaño de nuestros sueños de un nacimiento diferente dentro de las paredes y la calidez del hogar con el resultado de un parto que resultó después de cuatro días de inducción una cesárea. .

Entonces, con dificultad, como nos han enseñado nuestros viajes por el mundo, intentamos cambiar nuestro rumbo, adaptarnos a lo que la vida nos pedía, tratando de sacar lo mejor de la experiencia que estábamos viviendo.

Salimos, aunque un poco magullados, más unidos que nunca ya las 19.23 del sábado 3 de agosto nació Sebastiano alias manina.

En casa las cosas han despegado y aunque ya no dormimos lo antes posible todo parece ir bien para que … estemos listos para empezar de nuevo rumbo Costa Azul.

Hay quienes dicen que lo hacemos bien y quienes nos dan trotamundos gitanos locos pero lo sentimos y luego a nuevas aventuras.

Si podemos te mandamos unas postales con unas líneas y unas fotografías de los lugares que visitamos pero no te lo tomes como una promesa porque sobre todo queremos descansar y disfrutar de la nueva condición familiar.

Lo cierto es que tenemos en nuestras manos un divertidísimo carnet de identidad de un bebé de dos semanas cuyos signos particulares son una estatura de 0,50 cm y la profesión de recién nacido. Por último, no pretendemos traer ningún cochecito, sino un cómodo arnés para llevar a Sebastiano encima, además de tetinas o biberones, pero sólo la siempre verde «teta» de la madre.

¡Nos vemos pronto!

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